Entrevistas con Agallas | Rakel García

Rakel García
Rakel García por Jose Vhr.

Raquel García Rodríguez nace en Valladolid en 1978. Es guitarrista de la banda “Yo no las conozco.

Ha vivido siempre en Madrid, aunque Zamora es muy importante en su vida. Se formó en baile español y baile de salón e impartió clases de baile con lo que se costeó sus estudios universitarios.

Estudia Magisterio en la Universidad Autónoma de Madrid y  Psicopedagogía en la Universidad Complutense de Madrid. Actualmente, es maestra de infantil en la escuela pública.

En 2010 forma el grupo de rock “Yo no las conozco“. En un primer momento hacen versiones de otros grupos, pero en 2016 deciden sacar su primer disco “Salto al vacío“, con el que tocan durante un par de años por el estado español.

Recientemente, han publicado “Instintos” su último trabajo y su último videoclip “Locura“, dirigido por Alberto Bueno.

A partir de hoy, Rakel pertenece al mundo de Entrevistas con Agallas.

Hemos estado escondidas en los grupos masculinos, siendo las chicas o novias en los camerinos, aportando buenas ideas a los grupos, siempre en la sombra.

¿Te consideras feminista?

– Sí.

¿En qué aspectos crees a nivel personal que te ha afectado el patriarcado de forma positiva?¿En qué ha sido una ventaja?

– Posiblemente en lo que a la mayoría, demostrar constantemente lo que valgo, eso es un continuo esfuerzo y dedicación que me han ayudado en la vida a conseguir todo lo que he querido, me convertí en una luchadora.

¿Y de qué forma crees que te ha afectado negativamente?¿En qué te ha perjudicado a lo largo de tu vida?

– A enfrentarme con la realidad, esta sociedad no nos tratan como a iguales, por ser mujer tengo que luchar el doble para conseguir cualquier cosa, tengo que hacerlo y además demostrarlo y parecerlo, es cansado…

¿Has sido siempre una persona feminista? En caso negativo, cuándo fuiste consciente de la necesidad de tener un punto de vista más feminista. ¿Qué hecho activó este nuevo modo de entender la vida?

– No, vivía en una familia donde éramos dos hermanas y teníamos las mismas obligaciones y derechos. Mi madre fue la típica mujer de su época: ama de casa fustrada por su condición sumisa y poco realizada en la vida. Por aquel entonces nos parecía una “loca” siempre amenazándonos  con irse de casa el día menos pensado.  Lo que no imaginábamos era que lo que significaba en realidad su quejido era su ansia de mujer libre.

Hablar y escribir de una manera cada vez más inclusiva, a mí al principio me parecía una tontería.

¿Has sido siempre una persona feminista? En caso negativo, ¿cuándo fuiste consciente de la necesidad de tener un punto de vista más feminista? ¿Qué hecho activó este nuevo modo de entender la vida?

– Me di cuenta que era feminista al estudiar magisterio, hay un tema que es la coeducación (educación en igualdad) que me fascinó y me abrió los ojos; también tocar la guitarra en un mundo rodeada de hombres me hizo plantearme ciertas cosas y fui consciente totalmente (me puse las gafas moradas) cuando empecé a participar en movimientos feministas.

¿Existe en tu entorno alguna/s persona/s que te ayudaran a entender mejor la concepción feminista?¿O ha sido una “revelación” meramente personal e individual?

– Es un cúmulo de cosas. He aprendido mucho de mis alumnas (tienen de 3 a 6 años) y ya se les nota que luchan por otro tipo de sociedad: me corrigen cuando digo “al patio niños” diciendo, “niños y niñas”, son geniales. El grupo de música me hizo darme cuenta también del potencial que tenemos, durante años hemos estado escondidas en los grupos masculinos, siendo las chicas o novias en los camerinos, aportando buenas ideas a los grupos, siempre en la sombra y ahora estamos en primera fila, defendiendo un bolo como el/la que más.

En los festivales grandes no hay grupos formados por mujeres, la gente se sorprende todavía al ver cinco mujeres en el escenario.

¿Con qué premisas del patriarcado eres una persona más crítica? ¿Cuáles son las que más rechazas?

– Posiblemente los micromachismos, aquellos que no somos conscientes de que ocurren. A mí se me escapan muchos, pero cada vez soy mas consciente y estoy más alerta para evitarlos y no reforzarlos. Me gustaría añadir también, las agresiones sexuales consentidas: cuando una mujer accede a realizar ciertas acciones sexuales por chantajes emocionales o personales: si no me lo das tú lo buscaré fuera de casa; porque me dices que me quieres y luego no me permites ciertos actos; no me puedes calentar y dejarme así… Son situaciones que hemos vivido muchas mujeres y nos hemos visto obligadas a hacer cosas que no queríamos por diferentes razones, es un tema controvertido pero creo que es un gran paso ser consciente de ello.

¿Qué hábitos o costumbres has cambiado o intentas cambiar para apoyar un mundo más igualitario?¿Es una tarea sencilla o se hace ardua?

– Hablar y escribir de una manera cada vez más inclusiva. A mí, al principio, me parecía una tontería el lenguaje inclusivo, pero es verdad que el lenguaje está relacionado con el pensamiento, empezamos a pensar cuando empezamos a hablar y eso hace que piense más en la mujer y que la integre de un manera más activa no solo en mi discurso sino en mis actuaciones. En clase, por ejemplo, intento dedicar la misma atención a las niñas que a los niños, ya que antes, les prestaba inconscientemente más atención a los niños.

¿Hay aspectos que no entiendas del feminismo o, actitudes que no acabes de entender que te provoquen cierta aversión o incomprensión?

– Los radicalismos, como todo en esta vida. Yo me siento muy mujer, muy femenina y por eso no voy a cambiar cosas que me gusta que pertenezcan tradicionalmente a la mujer. Lo que cambiaré serán cosas que me perjudiquen respecto a un hombre pero ante todo creo en el respeto hacia la persona. Que cada uno vista, que lleve, se ponga, escuche lo que más le guste sea cual sea su sexo.

La mujer es su peor enemiga, deberíamos unirnos más y dejar de ponernos la zancadilla unas a otras, de esto se aprovechan los hombres.

¿Consideras que tu obra y/o profesión es feminista, es decir, que no apoye el discurso del patriarcado y, en consecuencia, no discrimine a la mujer?

– Lo intento cada día pero eso no significa que a veces no se me escape alguna, es normal, nos hemos criado en una sociedad machista y los cambios para todos y todas son difíciles.

¿Cómo ha afectado la búsqueda de la igualdad en tu obra o profesión? Cómo ha evolucionado tu mirada feminista y cómo se ha plasmado en tu trabajo.

– Pues cada día gracias a la educación intento que las niñas y niños del futuro luchen por una sociedad más igualitaria y respecto a la música, a través de nuestras canciones y actuaciones, sirvamos de modelos y en unos años existan más grupos de música con componentes femeninas. Hoy por hoy, en los festivales grandes no hay grupos formados por mujeres, puedes ver alguna cantante pero mayoritariamente son hombres, la gente se sorprende todavía al ver cinco mujeres en el escenario, espero que algún día esto no pase.

El propio patriarcado favorece que [las mujeres] no estemos unidas, no le conviene.

¿Qué mujeres has admirado a lo largo de tu vida, tanto en el plano familiar, personal como profesional?

– En general no admiro mucho, intento seguir mi vida, pero es verdad que siempre encuentras en la vida grandes mujeres. También he de decir que la mujer es su peor enemiga, deberíamos unirnos más y dejar de ponernos la zancadilla unas a otras, de esto se aprovechan los hombres.

Cuando dices que la mujer es su peor enemiga, ¿por qué crees que ha sido así?

– El propio patriarcado favorece que no estemos unidas, no le conviene. Los hombres machistas lo muestran sin tapujos, prohibiendo a sus novias o mujeres quedar con otras mujeres o amigas, con comentarios tipo: solamente quedáis para decir tonterías, hacéis el ridículo, son mala influencia… Aquellos hombres que no demuestran el machismo de manera tan evidente lo hacen indirectamente: te enfadas con una amiga y no buscan el acercamiento sino que favorecen el enfado, metiendo más leña al fuego o directamente ignorando la problemática y nosotras enfrentándonos, siendo crueles unas con otras. Tú empiezas a dedicar menos tiempo a tus amigas y hobbies y, al final, se lo dedicas íntegramente a él. Contra esto se puede luchar haciéndonos fuertes, buscando nuestro espacio, teniendo nuestros momentos con amigas/os y encontrando un sitio que nos permita enriquecernos fuera de la pareja.

Por último y como este blog está relacionado con el cine, puedes recomendar a alguna cineasta u obra audiovisual realizada por una mujer que te haya gustado realmente y te hubiera aportado algo a nivel personal.

– Me apasiona el cine. La película “Sufragistas”, de Sarah Gavron me encantó y mi película favorita, “El piano”, está dirigida por una mujer: Jane Campion; son dos películas feministas protagonizadas por mujeres luchadoras, fuertes y se capta la esencia durante toda la cinta.

Graciñas por tu tiempo, Rakel.


Entrevista revisada y corregida por la periodista y editora, Gema Zorrilla.
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