Ser jurado en un festival de cine

Llevaba tiempo queriendo compartir mi experiencia como jurado en diferentes festivales de cine. Si bien no he participado en un número ingente de festivales, quería compartir mis vivencias y dejar algunas observaciones sobre este trabajo.

  1. Sé consciente de tus limitaciones.

Si te ofrecen ser jurado de un festival concreto, debes saber si decir que no si no tienes experiencia en la tipología de un festival. Por ejemplo, si es un festival donde se promueve la inclusividad de un colectivo concreto al que tú no perteneces, lo suyo es reconocer que no puedes participar, a no ser que quieran expresamente tu visión desde fuera y, que si no eres ducho/a en esa temática te lo prepares de antemano.

La gestión del tiempo es algo a tener en cuenta. ¿Tienes el tiempo necesario para llevar a cabo esta función? Hay que ser honesto/a con esta cuestión por respeto a ti, al festival y al resto de compañeros/as. Lo veremos más detalladamente en el apartado 4.

  1. Lee y asimila las bases del festival.

Una vez eres oficialmente parte de un jurado, parece obvio, pero mi experiencia me dice que no se hace: es imprescindible que sepas cuales son las bases del festival y que si las obras seleccionadas cumplen los requisitos. Lo normal es que leas las bases y las asimiles antes de empezar los visionados y que tengas que volver a ellas si tienes alguna duda durante el proceso.

He participado en festivales en que había obras que no cumplían los requisitos y he tenido que comunicarlo en más de una ocasión. Por ejemplo, premios a mujeres cineastas donde participaban personas de todo el mundo y cuyo nombre no era común por ser de un país extranjero y ver que era de un hombre. Premios a películas con limitación de edad o localidad y ver que no se cumplen los requisitos del director o directora, etc.

  1. Investiga si se cumplen las bases.

En relación a lo anterior, hay un trabajo de investigación durante el proceso de visionado. La pregunta que siempre hay que tener en cuenta durante todo el proceso es si la obra cumple los requisitos del festival. Hay festivales y comités de selección de todo tipo, por lo que hay ocasiones donde las películas pasan el primer filtro de selección pero no por ello significa que cumplan los requisitos. Suena a que hay que ser “quisquilloso/a” o “tiquismiquis”. Y así es. En este caso, ser de esta determinada manera es aconsejable y preferible. Lo que se consideran defectos en el caso de ser jurado de un festival es una gran virtud. No solo ofreces una participación más justa, si no que a largo plazo igual le evitas problemas al propio festival.

  1. Toma notas mientras haces el visionado.

¿Es muy obvio? Puede ser. No soy una persona a la que le guste tomar notas precisamente y gozo de una gran memoria, así y a todo tomar referencias del filme es necesario para facilitar la deliberación posterior y que no te tengan que estar explicando de qué película te están hablando. 

  1. Intenta ser objetivo/a.

Sí, es imposible ser objetivo/a de forma pura, pero eso no quiere decir que no se pueda intentar. Sé consciente de tus gustos y sesgos. Ten en cuenta que tu estado de ánimo va a afectar al visionado. Difícilmente verás las obras el mismo día, ni con las mismas ganas. No es lo mismo la primera obra que visionas que la última. Dependiendo de la procedencia de la película o el idioma puedes entenderla más o menos. Si la ves en un ordenador o en un pantalla de cine. Cuanto más consciente más honesto/a serás a la hora de valorar una obra cinematográfica.

Recomiendo tener un hábito asociado al visionado de un mismo festival, intentar visionar a las mismas horas, en el mismo lugar y verlas todas en el mismo dispositivo o todas en una sala de cine. 

  1. Ser organizado/a con la gestión del tiempo.

Como comenté antes, otro aspecto a tener en cuenta es el tiempo necesario para cumplir con tus obligaciones y responsabilidades de cara a ser un jurado lo más profesional posible. Nada más te ofrezcan ser jurado tienes que preguntarte qué tipo de festival es. No es lo mismo un festival de cortometrajes que uno de largometrajes. En qué sección eres jurado. Cuántas obras tienes que visionar. En función a estas preguntas, que debes hacerte antes de aceptar, podrás saber qué número de horas necesitas y ver si puedes organizarte.

Por otro lado, hay que ser conscientes de que, aunque se comunique oficialmente la/s obra/s ganadora/s un día concreto, que suele ser en la gala de clausura del festival, aunque no tiene porqué ser ese día, dependiendo de la sección que sea, el fallo del jurado tiene que decidirse con anterioridad y eso significa que, si no está marcada la fecha de deliberación, os tenéis que poner de acuerdo cuándo pueden todos los miembros del jurado y lo que supone eso a la hora de organizarse.

Si te ves con el agua al cuello, visionas con prisa las obras, o incluso no las ves y ves el tráiler y ya, por favor, acepta no volver a ser jurado porque no es ni justo, ni profesional, ni respetuoso con los trabajos ni con el mundo cinematográfico en general. Hazte(nos) un favor y no seas jurado nunca máis. O sí. Al final te digo el porqué.

  1. La deliberación del jurado.

Puede ser una parte muy tediosa, o bien puede ser muy rápido. Aquí los factores, es decir, las personas y el número de ellas van a alterar el producto totalmente.

No pierdas de vista qué se está valorando en la deliberación. Si es elegir una película en función de la perspectiva de género de la misma, porque el premio se basa en esta temática concretamente, esa es la clave de la reflexión en grupo. Por eso repito la importancia de saber qué se está valorando y si es un tema que tengas conocimientos para poder aceptar ser jurado en primera instancia. Tomarás decisiones más objetivas, menos sesgadas y, lo más importante, tendrás argumentos de peso para explicar qué se defiende y qué no.

Y, ahora voy a decir algo muy obvio: ser jurado no quiere decir que tengas que votar lo que más te gusta. Parafraseando el mítico monólogo de Blade Runner: he visto cosas que vosotros no creeríais. O sí, porque también lo has vivido. He visto cómo hemos votado individualmente con unos parámetros consensuados entre todos los miembros del jurado y, una vez tenemos los resultados, ver como una persona manifiesta su pena a que determinada obra no esté premiada e intentar manipular para cambiar los resultados. He visto a personas decir que no vieron una obra porque rechazaron un aspecto técnico de la obra de la que eran expertas, en concreto el grafismo inicial de un cortometraje. Sí, repito, ¡por el grafismo de un corto!. He visto personas defendiendo a capa y espada obras que blanqueaban la violencia por el mero hecho de que les gustaban las obras y el premio era precisamente contra la violencia. Y podría seguir dando ejemplos.

La obra que más te guste no tiene que ser, y muchas veces no será, la que cumpla con todos los requisitos del premio. Cuando exista el Premio Fulanito/a y ese nombre te corresponda, entonces ya podrás votar según tus gustos.

Quiero hacer también hincapié en miembros de jurado profesionales, con los que la deliberación es muy rápida porque no han perdido en ningún momento la cuestión a valorar, ni tienen favoritismos o, si los tienen, porque conocen a los/as autores/as, incluso son los primeros que rechazan porque saben que no son objetivos con ese trabajo. Tampoco podemos ser injustos/as en este supuesto y descartar una obra, ya que debe ser tenida en cuenta en igualdad de condiciones que el resto. En ese caso, es aconsejable comunicarlo y que sea el resto del jurado el que ponga la obra sobre la mesa y mantenerse al margen en la valoración de ese trabajo en concreto o lo máximo posible.

  1. Los miembros del jurado.

Como comenté en el apartado anterior te puedes encontrar con personas de todo tipo y circunstancias. A veces un miembro del jurado es una persona que no tiene nada que ver con el audiovisual, por ejemplo, el dueño de una empresa patrocinadora. Quizás es una persona cinéfila y el cine es una de sus pasiones, pero… cuanto mejor preparado/a estés más podrás argumentar para que la decisión final sea la más justa. 

Así que como el mundo no suele ser justo, tampoco tú tienes que serlo, así que no tienes ninguna razón para seguir alguno de estos consejos. 

Si, por el contrario, te interesa lo que te cuento, decirte que en mi experiencia, si bien hay que saber ceder, tener muy claro todos estos puntos siempre favorece a que haya un mínimo de justicia (no te frustres si no consigues más, no es una responsabilidad exclusivamente tuya). Yo, por mi parte, seguiré siendo una tiquismiquis.

Graciñas por leerme.

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