II. Un montaje de alta costura | Amar en Libertad

Si hay algo que caracterice y diferencie a este trabajo de otros es la forma de contarlo, es decir, el montaje del mismo.

Diego Faraone, crítico de cine, en un artículo de la revista Dossier expone que el montaje es el tercer nacimiento de una película después del guión y el rodaje. No puedo estar más de acuerdo. Personalmente, no concibo la dirección sin el montaje, por lo que el 100% de mis proyectos los edito con mis propias manos. Como directora, la forma de narrar la tengo que hacer a mi manera y es una parte esencial de mi propio trabajo como creadora.

Mi objetivo principal con Amar en Libertad es que aquella persona que tenga interés en acercarse al poliamor y al papel de la mujer en la misma, tenga la opción de poder aproximarse bastante en apenas una hora de duración.

La inspiración: Enséñame, pero bonito

La inspiración para Amar en Libertad es el documental de Sara Moreno: Enséñame, pero bonito, sobre educación alternativa, en el que trabajé como asesora de guión y, finalmente, también edité. A la hora de montar, y después de haber analizado el contenido con mucho detenimiento, le propuse a Sara realizar un montaje idéntico al que había usado en el cortometraje documental Rodando en Celanova que realicé en 2014 para el II Congreso Internacional de Educación y Socialización del Patrimonio en el Medio Rural. Sara confió en mí y aceptó esta forma de editar, y por tanto, de narrar. Este montaje se caracteriza por la ausencia de recursos (planos detalles, de situación, etc.), la única presencia de cartelas (en este caso, títulos a modo de capítulos) y de testimonios de profesionales. La respuesta del documental sobrepasó nuestras expectativas. Con su divulgación se creó mucho debate y, a día de hoy, lleva más de 775.000 visitas en Youtube.

Moreno ha sido de gran apoyo en este documental desde el inicio. Cuando tuve una primera estructura de 3 horas y 38 minutos de duración, Sara ofreció su perspectiva sobre aquellas cuestiones más descatables, ayudándome a descartar material que cualquier persona creadora no querría dejar atrás. Facilitó el proceso, razón por la que quiero agradecerle, una vez más, su apoyo.

La escucha activa como base documental

Una de las cosas que he aprendido, tanto en la teoría como en la práctica, en relación al cine documental es la importancia de saber escuchar en todo momento y saber dónde está lo importante, incluso llegando a cambiar el tema de investigación y haciendo un documental totamente distinto a la idea inicial si fuese necesario. Cuando entrevistas a diferentes personas que tienen en común el tema de estudio, en este caso el poliamor, y les haces preguntas en torno a unos mismos temas, al analizar sus respuestas ves (mejor dicho, escuchas) ciertas cuestiones que se repiten en todos o en la mayoría de los discursos y, que tampoco tienen que ser fáciles de percibir durante la grabación o el  rodaje. Es por eso que creo, que las obras te hablan y te van pidiendo, de alguna forma, lo que necesitan para ser creadas.

Para la realización de este tipo de montaje se necesita una escucha activa (en realidad, numerosísimas escuchas activas) minuciosa, detallista y precisa. La escucha activa es una habilidad y/o técnica de la comunición humana que requiere de ciertas características, como puede ser la concentración, la empatía, etc. Gracias a esta técnica y al registro grabado de las entrevistas, que me permiten revisionarlas infinitamente y seleccionar pequeños fragmentos de lo expuesto por profesionales, intento generar un macrodiscurso a través de sus testimonios, sin usar un solo recurso y evitando, en lo máximo posible, no descontextualizar cada frase en relación al concepto por el que fue expuesta.

De esta forma se crea un montaje muy ágil y dinámico. Un macrodiscurso con una estructura narrativa (en capítulos) que aporta mucha información, como si de un pequeño libro se tratase.

Alta costura y la reivindicación de la mujer en el montaje

En los inicios del cine, cuando el montaje era con rollos de película donde había que ir cortando y pegando manualmente los fotogramas, el montaje era considerado un trabajo asociado a las mujeres como los de vestuario y maquillaje (sin comentarios). Curiosamente se asociaba este trabajo a la costura. Poco a poco fue cambiando pero sigue habiendo un porcentaje considerable de mujeres que editan y son premiadas. Me remito al artículo anterior pero a otros como Ellas dan el corte del blog de Filmin; Ellas montaron tus escenas de acción favoritas de Cinemanía; Mujeres montadoras de cine o Costureras de cine de Juan Gabriel García.

El tipo de montaje que llevo a cabo en Amar en Libertad lo considero un trabajo artesanal, al que me solía referir coloquialmente como de alta costura. Ahora me reafirmo aún más en denominarlo de esta forma. Es por eso que tengo que reivindicar el papel de la mujer en este oficio.

Soy una costurera audiovisual. Y me encanta.

Un abrazo y graciñas por leerme.


I. Una trilogía sobre el amor | Amar en Libertad

III. Un documental en la era de internet | Amar en Libertad

Para más información: http://amarenlibertad.es/

 

 

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